Dejar Varanasi para el final del viaje por India ha sido un gran acierto. Esta ciudad de Shiva y banada por La Madre Ganga no deja indiferente a nadie.






Los dias pasan volando entre paseos a pie, paseos en barco, buenas comidas y buenas cenas, historias de viajeros y cadaveres al fuego.




Pero de nuevo, tal y como mesucedio en Hampi, no dispongo del tiempo suficiente como para conocer a fondo esta especial ciudad.




Me queda pendiente para la proxima vez.
