El tiempo pasa deprisa por lo que Maria y yo debemos separanos una vez mas.

Ella probara fortuna en Armenia mientras yo vuelvo a Turquia para pelear el Carnet de Passage que retienen las autoridades en Istanbul.
Escojo para volver el camino por el que decidi no venir. La frontera por el Mar Negro entre Batumi y Hopa.
Esta vez no cruzare solo la frontera. Dos hermanos de New Zeland, Ryan y Craig, me piden viajar conmigo y Naranjito.
Yo acepto.
En estos momentos necesito buena compania.


Volamos sin detenernos demasiado hasta la costa del Mar Negro en Georgia donde nos lo tomamos con mas calma.


Batumi, capital de la region independiente de Adjara llama mi atencion.
El olor a mar y el pegajoso calor nos arrastran una y otra vez a las playas de arena negra y sucia de la costa Georgiana.






Y una vez en Turquia visito lo poco que me queda por ver de este desproporcionado adolescente pais.
Hopa, Andersen, Rize, Trabzon (donde pasamos la noche en un edificio en construccion de maravillosas vistas y mejores vecinos…)




Ordu, Samsun y Sinop antes de adentrarnos en los secos caminos que llevan a la triste Ankara.
La ultima noche la pasamos en un bonito rio a 100 Km de Ankara.





La mejor manera posible de terminar un cuento que todavia no tiene escrito el final.

Para nuestra sorpresa nos para Giorgi, un policia que acaba de terminar la ronda. Su libro preferido “El Quijote”. Un encanto.






























































































































