Kuku y yo ya somos uno mas en la familia gasolinera de Agri.

Nos dan de comer, de desayunar y de cenar siempre que no este el patron mirando, caro esta.


Y menos mal que hemos ido a parar aqui porque la verdad es que en Agri no hay absolutamente nada que hacer. No es una ciudad donde me sienta demasiado seguro entre mierda, casas a medioconstruir, ninos de la calle y militares.

Por mucho que nos dicen que es peligroso para nosotros estar aqui; que los terroristas del PKK se esconden por estas tierras; y que los kurdos no son de fiar…a mi los que no me gustan y me sobran son los militares con sus tanques jugando a la guerra con todos los complementos puestos.
ME DAN GRIMA!!!!





































